El Fosfato de Zinc es un tratamiento químico de conversión aplicado sobre piezas de acero, diseñado para generar una capa protectora microcristalina, homogénea y controlada. Este proceso mejora el comportamiento del material frente a la corrosión y prepara la superficie para recibir recubrimientos posteriores, asegurando una base técnica confiable para sistemas de protección superficial.
Su principal ventaja se encuentra en la excelente adherencia que ofrece para pinturas y recubrimientos finales. Al optimizar la interacción entre el metal base y la capa aplicada posteriormente, el Fosfato de Zinc contribuye a incrementar la vida útil del sistema completo, especialmente en piezas que requieren alto desempeño anticorrosivo bajo pintura.
Este tratamiento permite obtener capas de entre 1,5 y 6 g/m², con una estructura cristalina definida y uniforme. Además, ofrece mayor resistencia a la corrosión en comparación con el fosfato de hierro, convirtiéndose en una solución adecuada para aplicaciones industriales donde se busca mejorar la durabilidad, la calidad del acabado y la protección del acero tratado.
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